lunes, 22 de abril de 2013

CIENCIA Y CINE: NIKOLA TESLA Y EL TRUCO FINAL (Por María Barcenilla Alonso)





En El truco final (título original The Prestige), adaptación de la novela del escritor Christopher Priest en la que aparece el extraño personaje de Tesla (interpretado por el actor y músico David Bowie), inventor de un ingenioso aparato eléctrico utilizado por uno de los dos magos que protagonizan una historia de rivalidad en el Londres de comienzos del siglo XX.


Título original: The Prestige
Director: Christopher Nolan

Sinopsis
En Londres, a finales del siglo XIX, una época en la que los magos eran los ídolos más aclamados, dos jóvenes ilusionistas se proponen alcanzar la fama. El sofisticado Robert Angier (Hugh Jackman) es un consumado artista, mientras que el tosco y purista Alfred Borden (Christian Bale) es un genio creativo, pero carece de la habilidad necesaria para ejecutar en público sus mágicas ideas. Al principio son compañeros y amigos que se admiran mutuamente. Sin embargo, cuando el mejor truco ideado por ambos fracasa, se convierten en enemigos irreconciliables: cada uno de ellos intentará por todos los medios superar al otro y acabar con él. Truco a truco, espectáculo a espectáculo, se va fraguando una feroz competición que no tiene límites. (FILMAFFINITY).


TESLA
¿Quién fue ese misterioso Nikola Tesla? Un físico prodigioso, con un talento admirable, inmustamente tratado por los libros de ciencias. Una unidad física se bautizó en su nombre, aquella que mide la intensidad de campo magnético.
Tesla nació en 1856 en Croacia, y aunque fue presionado por su padre para dedicarse a la religión, prefirió seguir las influencias de su madre, interesada en los inventos y la mecánica.
Estudió ingeniería mecánica en Austria, física en Checoslovaquia y a los 27 años se trasladó a los Estados Unidos.

Tiene cerca de 800 patemtes a su nombre. Entre ellas, citaremos la utilización de la corriente alterna en lugar de la continua, su campo magnético imprescindible para el desarrollo de gran parte de los aparatos de nuestra civilización con corriente alterna, el primer motor de inducción por corriente alterna, la bobina de Tesla, que fue un mecanismo de inducción muy utilizado en la tecnología de radio, lámparas precursoras de las fluorescentes (proporcionan veinte veces más luz que las de Edison), o la transmisión de energía electromagnética sin cables varios años antes que Marconi.
En el año 1915 Tesla se negó a aceptar el Premio Nobel compartido con Edison, porque Edison era un simple inventor mientras que él se alejaba del campo práctico para investigar sobre nuevos principios científicos.
Construyó la primera central hidroeléctrica en el mundo para producir electricidad transmitida hasta Búfalo, en 1898 probó en el Madison Square Garden una pequeña nave capaz de recibir desde la Wardencliff Tower energía eléctrica inalámbrica que era almacenada en unas baterías siendo la nave controlada a distancia (un sistema análogo al del vehículo Sojourner usado para la investigación superficial de Marte). En los inicios del siglo XX ya afirmaba la factibilidad de lograr la televisión tal como la concebimos hoy, y creo sistemas precursores de los actuales microscopios electrónicos, de las fotografías láser y de lo que él llamó las sombragrafías, unas placas logradas con Rayos X que Roentgen (el descubridor de los rayos X) constató eran similares a las obtenidas por él mismo años más tarde.
En el filme El Truco Final aparece una truculenta trama respecto a Edison. Lo cierto es la enemistad archiconocida entre ellos. En 1884 Nikola Tesla había arribado a Nueva Cork con menos de un dólar en el bolsillo (ya que le habían robado el equipaje), un libro con poemas y una carta de recomendación de uno de sus socios europeos para Edison que decía: «Querido Edison: conozco a dos grandes hombres y usted es uno de ellos. El otro es este joven».
Desde hacía algunos años los generadores de corriente continua de Edison iluminaban Nueva Cork y otras ciudades americanas. Para Edison el interés de Tesla por la corriente alterna era una competencia directa. Sin embargo, lo contrató para mejorar sus propios diseños prometiéndole una recompensa de 50.000 dólares si lo conseguía. En poco menos de un año lo logró, proporcionando a Edison diversas y lucrativas nuevas patentes. Pero Edison se negó a pagarle la cantidad diciéndole que había sido sólo «una broma americana». Peor aún fue que se opuso a subirle el sueldo a 25 dólares a la semana, lo que hizo que Tesla se marchase, profundamente decepcionado. El enfrentamiento fue continuo a partir de entonces. Edison defendió que la corriente alterna fuese utilizada en la silla eléctrica con el fin de desprestigiar ese tipo de electricidad y se dedicaba a electrocutar públicamente a perros y caballos para demostrar los peligros de la idea defendida por Tesla. Pero la corriente alterna era una mejor alternativa que la corriente continua y acabó imponiéndose.

En 1899, en Colorado Springs, Tesla realizó su descubrimiento principal (recreado en el filme ‘El truco final’): el ‘Oscilador Vibracional Mecánico’. Probó que la tierra podía usarse como un conductor y responder como un diapasón a determinadas vibraciones eléctricas. Generando 4 millones de voltios pudo encender 200 bombillas sin cables a una distancia de 40 Km y crear rayos de más de 40 metros. Era la base para su proyecto de suministro de energía gratuito sin cables.


En cuanto a la radio, Tesla había hecho el invento y patentado en Europa, solicitando la patente en Estados Unidos cuatro años después. Sin embargo, no le fue concedida hasta 1900. Este tema fue muy conflictivo, pues Marconi se disputaba con Tesla el invento. Más aún, en 1909 se le concedió al italiano el premio Nobel. La realidad era que el invento de Marconi utilizaba hasta 17 patentes tecnológicas propiedad de Tesla y que la patente de Marconi fue presentada muy posteriormente a la de Tesla. El complejo litigio se extendió por años y por miles de páginas que incluían testimonios de brillantes científicos a favor de Tesla.
La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó que la patente presentada por Nikola Tesla era la única válida. Pero Nikola había fallecido poco antes, en enero. Murió solo, casi arruinado, bastante olvidado, rodeado de teorías de conspiraciones y robos con la desaparición de muchos de sus papeles, notas y esquemas. Cuando murió, el Gobierno de los Estados Unidos intervino todos sus documentos y estudios que aún no han sido desclasificados. Entre ellos se encontraban sus proyectos de suministro gratis de energía y del llamado «rayo de la muerte».


Artículo basado en el publicado por José Antonio Lozano Teruel en Ababol 03/03/2007





Más datos:
http://es.wikipedia.org/wiki/Nikola_Tesla

http://es.wikipedia.org/wiki/Corriente_alterna
http://www.sc.ehu.es/sbweb/fisica/elecmagnet/induccion/generador/generador.htm 
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/e/edison.htm

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